Adoratta
Las sensaciones que nos embargan pueden ser cuchillos con doble filo…
¡No puedo dormir!
Él está ahí, justo a mi lado después de los almohadones que coloqué en fila para que mantuviera su distancia. Mi respiración agitada compite con la de él que se encuentra prácticamente en un sueño comatoso.
¡¿Por qué ese idiota duerme y yo no?!
Pues porque es un imbécil que, luego de besarme en el baño me dejó tirada como si fuera un trapo viejo…
¡Esperen!
Mis ojos arden, las manos me tiemblan dema