Los planes marchaban realmente bien y a la perfección tal como fraguamos todo. La agente encubierta que se hacía pasar por mi mujer ya se encontraba en Boston, junto a el personal de seguridad asignado para acompañar a esa chica a América, ella a los días allí notó que un par de tipos sospechosos la rondaban, iban tras sus pasos sin siquiera sospechar que los vigilaban muy de cerca parte de nuestro equipo, no harían nada en contra de ellos hasta no tener pruebas suficientes para incrimina