Nicholas habló solo para mi, el resto ni se percató de nuestra discreta conversación. Sojhar, sonreía de oreja a oreja viendo de su hermano a Fiorella, el muy imbécil le tomó una mano a mi mujer para besarla, apreté las manos en puño, lo quería golpear. Fiore, con extremo disimulo recibió la mano de aquel tipo solo como saludo porque no permitió que se la besara, se giró de inmediato a mí, con ojos precavidos, me observaba ansiosa, no me gustó eso.
—Raúl, permíteme presentarte a mi prometid