Estaba demasiado nerviosa por la situación. Me dejé llevar y parecía que él lo disfrutaba.
No dejo de regañarme mentalmente por haber sido una completa idiota. ¿Qué rayos me sucede? ¿Por qué lo he besado? ¡Soy una idiota!
Cómo Mía es aún muy pequeña, debía quedarme a su lado. Insistí para que él se fuera, pero ha sido imposible. Es muy testarudo. Al final, pasamos la noche en aquella habitación.
Al despertar, me sentí un poco desorientada y cuando he conseguido recordar que estábamos en pediatr