Anne y Felipe llegaron a la isla de Palma.
Se quedaron en un lujoso resort, era un hermoso lugar.
Anne entró en la habitación y miró alrededor
—¿Y tu habitación?
Él la miró con duda.
—La prensa ha estado entrometiéndose y...
—¡Pues dormirás en el sofá!
Él la miró sonriente y asintió
—Si es lo que quieres.
Anne caminó al baño con su maleta y se quitó aquel vestido blanco, una vez lista se vistió.
Estaba dispuesta a jugar con los nervios de ese hombre.
Felipe estaba sentado en la cama, cuando la v