Lana y Terry iban en autobús al pueblo, quedaba apenas a una hora en auto de Ovyu, era un pueblo bastante colorido y tranquilo, con vista a la playa llanera, al llegar, bajaron en la terminal y Lana lo dirigió a su casa, mucha gente le brindó sus saludos, al verla de vuelta
—Parece que todos te conocen.
Lana asintió, de pronto se detuvo abrupto
—Hay algo que debo contarte —dijo ella
—Cuéntame.
—Bueno, no sé si eso podría no gustarte.
Él arrugó el gesto con algo de preocupación
—Dime lo qu