Capítulo: Una guerra por amor. Parte I
—¡Él no existe, nunca existió! Así es, nunca más nombraremos a ese hombre, no será ninguna sombra entre nosotros, ese será nuestro juramento.
Ella colgó sus manos en su cuello
—Lo juro, eso es el pasado, algo inexistente, tú eres mi destino, Aaron, juro que te amo.
Aaron la llevó hacia la cama, depositándola con suavidad, apenas la dejó ahí, comenzó a desvestirse, quería amarla, luego de perder al bebé, era la primera vez que volvían a hacer el amor.
Lana sintió algo de temor, con la perdida