Capítulo: Una guerra por amor. Parte II
Alex y Larissa llegaron a la aldea, era casi la madrugada, parquearon el auto, pudieron ver como seguía un ambiente festivo.
Franco fue el primero en recibirlos
—Bienvenido, señor Alex, nos alegra verlo por aquí.
—¿Cómo está todo? Parece que han hecho una fiesta.
—Celebramos un cumpleaños, y también nos enteramos sobre la brecha que se hizo entre la monarquía y el gobierno, últimamente no hay mucho por lo que celebrar, así que…
—Sí, Franco, pero, si ahora mismo hubiese un ataque, estaríamos