Lana estaba al lado de Terry, habían degustado un helado de fresa y miraban el precioso día, sintiendo la brisa marina sobre sus cabellos
—¿Qué harás ahora?
—Buscar trabajo, nunca he tenido miedo de hacerlo, sé que lo conseguiré.
Terry sonrió
—Lo harás, sé que lo harás bien.
—No me dijiste a que te dedicas.
—Bueno, soy ingeniero agrónomo, he estado trabajando en una exportadora, y me va muy bien —de pronto él tomó su mano y miró sus ojos—. No te preocupes por nada, Lana, yo estoy aquí, inc