Cuando Lana entró a aquella pequeña clínica, el doctor Martín Luna estaba arreglando sus medicamentos
—En seguida le atiendo. Dígame, ¿Qué síntomas tiene?
Lana sonrió
—Lo he extrañado mucho, es mi principal síntoma.
Martín se giró a mirarla y luego esbozó una gran sonrisa
—¡Lana! —exclamó y la abrazó
Ella también lo abrazó
—Doctor Martín, me alegra tanto verlo, pero me apena venir a verlo en estos momentos.
—¿Qué ha pasado? —exclamó con duda
Ella le contó todo lo que le había pasado.
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