Lucía trató de imaginarlo, aunque su limitada imaginación no le permitía visualizar mucho. Sin embargo, las palabras del instructor la ayudaron a relajarse.
Por la tarde, cuando la temperatura subió un poco, estaban listas para entrar al agua. Había trajes de buceo de dos piezas y de una pieza, y podían elegir según su preferencia. Paula, naturalmente, eligió un bikini sexy y hermoso, mientras que Lucía optó por un traje de una pieza más conservador.
Aun así, cuando salieron del vestuario, atraj