Cuando Lucía estaba eligiendo su auto, Daniel —aunque no era muy hablador— permaneció a su lado todo el tiempo. Cuando ella pasaba por alto algún detalle, él se lo señalaba oportunamente.
¿Qué amigo común se tomaría tantas molestias? Más aún considerando que desde que entraron, la mirada del hombre no se apartó de Lucía ni un momento, mostrando una atención y preocupación imposibles de fingir. ¿No parecían igual que esas parejas recién casadas? Si no eran recién casados, ¡seguro que eran pareja!