—En realidad, mi madre ha estado preguntando por ti últimamente —comentó Manuel de repente.
—¿Qué pregunta sobre mí? —Paula sentía un gran respeto por Penélope.
Después de todo, de entrada le había regalado una pulsera de jade imperial.
Ahora que lo pensaba, aún no le había devuelto la pulsera...
Manuel: —Mi madre pregunta por qué ya no vienes a casa, y si te he hecho enfadar.
—¿Y qué le dijiste?
—¡Ejem! Le dije que accidentalmente te había dejado embarazada.
Paula: —¡¿QUÉ?!
Sintió que sus oídos