La residencia de los Manade no era una villa moderna, sino una antigua mansión que imitaba el estilo de los patios tradicionales.
Los patios delantero y trasero estaban conectados, con paredes de color gris apagado y pintura descascarada en algunos lugares. El patio delantero estaba pavimentado con losas de piedra gris, dando una primera impresión de antigüedad.
Pero mientras más se adentraba uno, más se sentía la calidez. Las columnas de color rojo oscuro transmitían una elegancia antigua, y lo