La que peor semblante tenía era Regina. Cuando escuchó "construir laboratorio independiente", se quedó paralizada, pasando de la incredulidad a una sonrisa burlona y despectiva.
¿Construir un laboratorio? Qué fácil sonaba, ¿acaso creían que era cosa de querer y ya?
Sin mencionar el dinero, solo el terreno y las aprobaciones estaban fuera del alcance de Lucía. En años anteriores, cuando el instituto favorecía a Ana, Regina la había pasado muy mal —sin estudiantes ni recursos, mientras los directi