Los dos se volvieron hacia Carlos.
—¿Por qué me miran así? —dijo él, rascándose la cabeza avergonzado.
—Carlitos, ¿a qué se dedica tu familia exactamente? —preguntó Talia con una mirada repentinamente suspicaz.
—Recuerdo que mencionaste que tus padres son... ¿funcionarios públicos? —comentó Lucía, dejando entrever que no se trataba de funcionarios comunes y corrientes, pero sin indagar más.
Talia, aunque extrovertida, tenía suficiente tacto. Sabiendo que los hijos de altos funcionarios suelen se