—No... Mamá, entiende, yo soy tu hijo, ¿quién se cree que es Paula para que me amenaces con romperme las piernas por decir algo sobre ella?
—Pues porque es mi futura nuera —respondió Penélope—, y nadie puede maltratarla, ni siquiera tú.
A Manuel se le hizo un nudo en la garganta al oír "nuera"...
Se dio la vuelta, cruzándose de brazos, y murmuró con amargura: —Ella tiene gustos muy refinados, seguro que no le interesan estas cosas...
"Ni le intereso yo, tu hijo", pensó.
—Es cierto —asintió Penél