Capítulo 489
Al salir, los tres habían bebido y cada uno sacó su teléfono para pedir conductor.

Mientras esperaban, a Diego le dio el antojo de fumar. Con el cigarrillo en la boca, fue a encenderlo pero no encontró su mechero.

Le pidió uno a Manuel, quien señaló hacia el coche: —En el asiento trasero, búscalo tú mismo.

Diego abrió la puerta y se inclinó dentro del coche.

—Ah, aquí está... —Encendió su cigarrillo y le devolvió el mechero a Manuel. Recordando el chal que había visto en el asiento trasero, sonr
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