Lucía se encontró con sus compañeros y juntos fueron al restaurante que estaba causando sensación. A pesar de ser mediodía y no haber tanta gente, tuvieron que esperar a que se desocuparan dos mesas.
Talia, que llevaba rato conteniéndose, no pudo más con su curiosidad y mientras esperaban la comida preguntó:
—Oye Lucía, ¿conoces al galán que te trajo las flores? Era tremendo ramo de rosas amarillas, súper lindo, se nota que tiene buen gusto.
Lucía asintió con calma:
—Sí, es mi ex.
—... ¿Qué?
Tal