Esas palabras no solo insultaban a Enrique, sino que también arrastraban a Regina y los demás.
—¿Así que tú eres esa estudiante de posgrado entrada en años? —Regina finalmente se dignó a mirar a Lucía directamente, esbozando una sonrisa despectiva—. Tienes la lengua bastante afilada, pero quién sabe si tus capacidades están a la altura.
—¡Exacto! —intervino Enrique—. ¿Qué estudiante normal entra a un posgrado casi a los treinta? O tiene algo mal en la cabeza o simplemente carece de talento. ¿Tan