—¡¿Dónde están los guardias de seguridad?! ¡Deténganlos...!
En medio del caos, Celia dejó de fingir modales y gritó a todo pulmón—
—¿¡Dónde está Mercedes!? ¿¡Quién es Mercedes!? ¡Que salga esa desgraciada!
Celia y su hijo Fidel habían llegado a Puerto Celeste hace dos días. Lo primero que hicieron fue visitar a Sofía, que seguía hospitalizada, y después...
Se instalaron en la habitación del hospital.
Celia: —¿Hotel? ¿Acaso los hoteles son gratis? Esta habitación está perfecta, espaciosa y lumino