—Por eso, una chica como Lucía, por más que amara, al final elegiría irse. Solo era cuestión de tiempo.
Seis años... Jorge pensaba que había sido demasiado tiempo. Tanto tiempo que creyó que aquella chica que una vez brilló con luz propia se había convertido en una marioneta enloquecida por amor. Tanto que incluso él dudó y casi se rinde.
Afortunadamente, ella finalmente dio ese paso y eligió volver a ser ella misma.
—En seis años, te dio innumerables oportunidades, ese favoritismo tan descarado