—Jenny, ¿es gota?
—¿Cómo lo sabes?
—Bueno, la profesora Navarro también tiene esa enfermedad. Tengo una receta de hierbas medicinales que, aunque no la cura por completo, es muy efectiva para el dolor y tiene menos efectos secundarios que los medicamentos occidentales.
Los ojos apagados de Jenny se iluminaron al instante.
—¡Eso sería maravilloso! Pásame la receta cuando puedas, iré a la farmacia después del trabajo. Te lo agradezco muchísimo.
—No tienes idea, la abuela del niño no puede dormir n