Lucía sonrió: —El vestido resultaba algo formal en su diseño, pensé que un estilo más relajado podría dar una grata sorpresa.
Mercedes tenía una expresión terrible, pero ante tanta gente no podía estallar, solo podía contener su furia. Sofía se mordió los labios; nunca imaginó que Lucía la superaría tan abrumadoramente.
Victoria, notando las expresiones de ambas, sonrió levemente: —Hay gente que confunde cuentas de vidrio con perlas, ¡es para morirse de risa!
—Bien, envuelvan estos dos conjuntos