—Espera... en realidad, hoy no llamé solo para charlar.
—¿?
Su tono se volvió serio—: Ya descubrimos lo que pasó en Maldivas.
Lucía se enderezó instintivamente—: Te escucho.
—¿Tienes tiempo? Vamos a comer, tengo que darte algunas cosas.
Lucía frunció levemente el ceño, miró su reloj y quedaron para el día siguiente a las tres de la tarde.
...
Al día siguiente, en el restaurante.
—Este documento lo consiguió mi equipo legal. Échale un vistazo primero.
Apenas sentados, Jorge fue directo al grano,