Sofía fue llevada por la policía ante la mirada de todos. Asustada, su primer pensamiento fue si habrían descubierto lo que hizo en el extranjero.
Pero al ver las miradas sorprendidas y dudosas a su alrededor, sonrió y dijo con calma—: Debe ser un error. Iré a ver qué sucede.
Sus tres compañeras de cuarto se miraron entre sí, sin poder hacer más que verla partir.
—¿Qué está pasando? Estoy confundida...
—¿No estará en problemas?
—¿Qué hacemos? ¿Deberíamos avisar a sus padres?
—¿Tienes el número d