A Paula le encantaban los mariscos, así que pidió un ceviche mixto y unos camarones al ajillo.
Lucía prefería la comida caliente, por lo que optó por un fideo y un tamal. El fideo estaba bien, pero lo mejor eran los ingredientes frescos.
Paula notó que Lucía comía sin mucho entusiasmo y decidió provocarla un poco:
—Este ceviche está delicioso, ¿segura que no quieres probarlo? Podrías descubrir un nuevo mundo de sabores.
Lucía declinó amablemente:
—Sabes que no puedo con la comida cruda, me da