Capítulo 136
Tatiana se reía para sus adentros mientras miraba la fruta que había traído Sergio:

—Carolina, ¿ustedes también compraron cerezas? ¿Por qué se ven mucho más pequeñas que las de la cuñada?

La sonrisa de Carolina se congeló, pero respondió con suavidad: —¿Cómo podría compararme con Anya?

Tatiana soltó una risita: —¡Es verdad! La casa de Anya y Alex, naturalmente nadie puede compararse con ellos.

Lucía sonrió con fingida inocencia: —Tía, ¿qué frutas trajiste tú?

La sonrisa de Tatiana se tensó. Lucí
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