Al salir Jorge del restaurante, se cruzó con Mateo que venía a desayunar. Este último frunció el ceño. Discretamente recorrió el lugar con la mirada, sin encontrar a Lucía.
—Mi amor, ¿qué buscas? —preguntó Sofía, aunque ya sabía la respuesta.
Mateo desvió la mirada hacia ella: —No deberías haber insistido en venir con tu pierna lastimada.
—Aunque pueden llevar la comida a la habitación, ya estoy cansada de estar acostada. Quería salir a respirar aire fresco, si no siento que me voy a llenar de m