— Te amo de la misma manera que tú amas a Lucía. Así como ella es inalcanzable para ti, yo lo soy para ti —dijo la chica con voz suave.
— Si me preguntas qué deseo, solo quiero la oportunidad de permanecer a tu lado.
La sinceridad en sus ojos era evidente, al igual que su humildad. Mateo sintió que algo tocaba una fibra sensible en su corazón.
— No te preocupes. Te prometo que te cuidaré bien de ahora en adelante. No dejaré que vuelvas a salir lastimada.
Sofía esbozó una sonrisa, acurrucándose e