—Señor Kirland...
La voz del médico era seria, pero intentaba mantenerse profesional.
Frente a él, Joaquín permanecía sentado en la cama del hospital, con el rostro completamente tenso y la mirada perdida.
Había pasado horas intentando comprender lo que estaba ocurriendo.
Pero había fragmentos de su vida que parecían pertenecerle a otra persona.
Recuerdos incompletos. Sensaciones extrañas.
Como si su propia mente hubiera cerrado algunas puertas y se negara a abrirlas.
El médico tomó el expedient