Una semana después...
Las puertas del hospital finalmente se abrieron.
Después de varios días de estricta vigilancia médica, Joaquín Kirland recibió el alta.
Su recuperación había sido mucho más lenta de lo esperado debido a la inflamación cerebral provocada por el accidente. Los médicos insistieron hasta el último momento en que debía continuar con reposo, evitar cualquier esfuerzo y asistir a revisiones constantes durante los siguientes meses.
Pero a Joaquín ya no le importaba nada de eso.
Sol