Capítulo 25 No tendrás que pelear por mi custodia
— ¿De qué hablas?
—No quiero volver, no puede obligarme—su voz apenas se escuchaba, había perdido esa animosidad que la caracterizaba
—Hablemos, dime que ha pasado ¿Por qué piensas así?
—Eso no importa, no quiero volver allá, quiero quedarme aquí, si me obliga puede causarle mal a los niños, debería olvidarse de nosotros, cuando sea el momento del parto le puedo avisar
—Voy para allá en este momento
—No es necesario, Amelia ya está dormida y yo