Bianca, por su parte, no estaba del todo presente. Su mente seguía volviendo una y otra vez a la promesa que le había hecho a Blake.
Sabía que Dave se enojaría si lo descubría. No dejaba de pensar en cómo pedirle que la esperara… solo seis meses.
Mientras caminaban junto al lago, Dave se detuvo y miró el agua.
—Hoy el lago está especialmente claro. ¿Quieres dar un paseo en bote?
Perdida en sus pensamientos, Bianca no escuchó bien lo que dijo. Alzó la mirada, un poco distraída.
—¿Hmm? ¿Qué di