—Entonces, ¿qué es? —insistió Madison, con la voz cargada de preocupación.
—Dave y yo… —Bianca soltó un largo suspiro. Pensó en la promesa que le había hecho a Blake, luego miró a su madre y dijo—: Solo somos amigos.
—¿Amigos? —repitió Madison, alzando las cejas—. Él te llama el amor de su vida, ¿y esperas que me crea que solo son amigos? ¿Estás bromeando?
—Es un poco complicado. Déjame explicártelo bien —dijo Bianca, dándose cuenta de que había llegado el momento de contarle toda la verdad.
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