—Fue su asistente —dijo Dave.
Los ojos de Bianca se abrieron con sorpresa. —¿En serio? ¿Cómo es posible?
Dave esbozó una leve sonrisa mientras la miraba. —Solo alguien muy cercano a ella sabría tanto.
Soltó un suspiro suave. —Que esto te sirva de lección. No confíes en cualquiera. Confía en mí, ¿de acuerdo? Cuantas más personas dejes entrar, más fácil es que usen tus secretos en tu contra. Y cuantos más dejes entrar a tu vida, más riesgo corres.
Al salir del hotel, tuvieron que separarse por