Después del almuerzo, Bianca regresó apresurada a la empresa, dejando a Reese con Leonel.
—Tómate el resto del día para descansar. En este mundo enfrentarás cosas así a menudo, así que tienes que estar preparada para los rumores y el odio. Pero recuerda que la empresa y yo siempre estaremos contigo —dijo Bianca, dándole una suave palmada en el hombro a Reese.
Luego se volvió hacia Leonel.
—Leonel, ¿estás ocupado esta tarde?
—¿Qué pasa? —preguntó él.
—Si estás libre, ¿podrías llevar a Reese a