Michael solía llevar a casa chicas de reputación dudosa, y cuando su madre se enteraba, él culpaba a Sophia. Decía que eran amigas de ella y que ella las había traído.
La madre de Michael castigaba a Sophia por ello. Michael observaba en silencio, sin defenderla, actuando como un cobarde.
—¿Eso era lo que Michael llamaba amor? —pensó ella, con una mezcla de tristeza y amargura.
—Eso fue un chiste de mal gusto.
Sophia pensaba que sólo su versión más joven e ingenua habría caído por un hombre tan