«Supongo que debe haber algo. Alguna frase que sueltas con cuidado para controlar las expectativas. No tiene sentido que, de todas esas mujeres, ninguna pensara que lo que tenían contigo significara algo más.»
«Me gusta ser claro.»
Y entonces volvió a notar esa crueldad en su rostro, y un atisbo de esas líneas duras y severas que la habían deshecho antes. Se removió incómoda en la silla, y cuando su mirada se tornó aún más verde, supo que lo había notado. Y sabía por qué.
«Entonces, dime las co