—El sexo es intimidad —le espetó Tyler, con un tono duro que no admitía réplica—. Quien te diga lo contrario no sabe hacerlo. Pero tienes que decidir si puedes con eso. Porque la Lexi que yo conozco me lo ha dejado claro, de palabra y obra desde el día que la conocí, que no quiere saber nada de eso.
—Quiero probar —se oyó decir.
Y quiso alejarse un poco y poner distancia entre ellos para aclararse las ideas. Apartarle la mano del pelo. Pero pensó que él esperaba que hiciera todo eso, y más; que