—Olvidaste la tarjeta. —Le dio la vuelta a la caja de regalo y sacó un pequeño sobre pegado a la tapa. Él no podía apartar la vista de ella mientras lo abría. ¿De dónde había salido? ¿Acaso todo era un sueño?
Para Javier: No hay nadie con quien prefiera ir en moto. Seré yo quien se agarre fuerte. Con cariño, Lucía.
Él asintió, luchando por controlar las emociones que lo embargaban.
Con cariño, Lucía.
La amaba. Era tan cálida y generosa, tan hermosa, por dentro y por fuera. Ni siquiera estaba se