Mi gesto se volvió sombrío.
_¿cuando?
_dentro de dos días a las 6 Pm.
_¿Algo más?
_ eso es todo, puede retirarse.
Me levanté sin decir nada más. Tenía la cabeza echa una furia y si seguía ahí iba explotar. Atenderlo en la cama, incluso después de lo que había sucedido. No sabía que podía pasar en esta ocasión, puede que está vez si terminara matandome.
No tenía mucho que hacer aparte de recuperarme. No podía salir de la mansión, Mis dos mucamas estaban ocupadas con otros asuntos y ni si quiera se me permitía comunicarme con Erick. Volví a mi habitación sintiendome más encerrada que nunca.
...
Ese mismo día, en la tarde. Tal como había prometido Harold, una doctora de ascendencia asiática de unos 45 años llegó a mi cuarto.
_Es usted la señorita Mikaela?
_si.
_Me presento, soy la Doctora Jung.
_¿a ti también te amenazaron? - dije con una medio sonrisa
_vengo a revisarle las heridas.
La doctora era muy seria, con el cabello recogido en un bollo perfectamente