La puerta se cerró suavemente detrás de Maya.
Un pesado silencio se instaló en la sala.
Evelyn permaneció sentada, con la postura relajada y los dedos descansando ligeramente sobre el archivo que tenía delante. No se apresuró a hablar. Simplemente observó.
Maya dio unos pasos lentos hacia adelante; sus tacones resonaban suavemente contra el suelo pulido. Caminaba con confianza, como si la oficina le perteneciera.
Sus labios se curvaron ligeramente.
—No esperaba verte aquí.
Evelyn sostuvo su mir