La puerta de la suite se abrió de nuevo.
Ambas mujeres se giraron.
Theon estaba allí, con una carpeta en la mano.
—Olvidé mi bolígrafo —dijo con tono neutro.
Sus ojos se encontraron con los de Lena. Solo un segundo de más.
El estómago de Lena se apretó.
Recogió un bolígrafo de la mesita auxiliar y caminó hacia la puerta. Pero antes de cruzar el umbral, se detuvo y miró hacia atrás.
—Lena —su voz era suave—. Tengo algo que discutir contigo.
Su respiración se entrecortó.
—Relacionado con tu padre