SERA
Un minuto estaba segura de que una bala me iba a atravesar el cerebro y, al siguiente, Damian "El Demonio" estaba rompiendo huesos y recordándome lo mucho que estorbaba.
—Eres una carga que no puedo permitirme perder en este momento. Recuérdalo la próxima vez que pienses que tu vida es algo con lo que puedes jugar.
Esas palabras casi me sacan las lágrimas, pero la mirada que me lanzó me las hizo tragar. Como si le irritara mi presencia, pero sobre todo mi llanto.
En cuanto él se marchó, la