Ambos hombres se apuñalaron con sus miradas. Brandon sonrió, acertando en su cabeza.
—Me alegra que Carla haya encontrado el amor en alguien exitoso y con dinero —mencionó el periodista—, pero lamento mucho que haya sido con alguien que la mantiene dominada.
Maximiliano suspiró y casi revira sus ojos con ese absurdo comentario, si Brandon supiera lo mucho que le fascinaría dominar del mundo de Carla...
—El ro
Habla. —Para el CEO, ya era hora de que conversaran sobre ese asunto.
—Fiztgerald siem