Daniel le dio a Claudia unas coordenadas y los datos de unas personas con quien debía comunicarse. La rubia ya tenía pagada la reserva de un bonito hotel de la gran y fría ciudad de Londres, con dinero en el bolsillo para poder gastar en lo que quisiera.
Su hermosura no pasaba desapercibida, llamaba mucho la atención, por eso, Daniel le dijo que intentara mantenerse fuera de las miradas, aunque posiblemente al momento de entrar en contacto con Maximiliano, serían muchos los ojos que las que la