Brandon Hial era custodiado en su propia casa. En parte se sentía tranquilo, porque comprendía que más allá de ser testigo de un robo y de mucho más, era normal que el nuevo dueño de la empresa para la que trabajaba y su gente no confiaran en su versión, lo mínimo era ser llevado a una comisaría y así no había sido, hasta ahora.
Con los nervios de punta por también haberlo estropeado frente a Carla, su ex, aunado a lo que podría sucederle con todo lo ocurrido, estaba seguro que si le ponían una