17. Dulce y ansioso
—¡Esposa!
Se atraganta Melissa en su sitio y si no fuera por los brazos de Nicolas hubiese caído al agua nuevamente. Pero lo único que hace es tomar aire por la boca como si le diese la peor noticia del mundo. Para su mala suerte, lo es.
—¿Qué está ocurriendo aquí? No podemos permitir está clase de actos aquí, señor O’Connell —los guardias de seguridad se enfrentan a John que de una vez apacigua el momento.
—Lo sé, lo sé. Lo lamento. Es un pequeño inconveniente, no vuelve a ocurrir.
Y toma d