15. El sol de Nevada y una mujer desconocida
Dormir en un sitio como aquel podría considerársele calmado, pero Katherine finge no mirar hacia abajo cuando abre los ojos.
John había elegido dormir en el suelo esa noche.
—No tengo problemas que duermas a mi lado —le había dicho de vuelta.
John se acostó en el colchón del suelo y sólo se escuchaba su respiración.
—No tengo problemas en dormir aquí.
Fue su única respuesta.
Después de lo ocurrido, no es que siéntese desesperanza, o en el peor de los casos, arrepentimiento. La sola